Buscador de Vientos

Buscador de Vientos
Mostrando entradas con la etiqueta Mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mujer. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de diciembre de 2015

LA SABIDURÍA DE UN GINECÓLOGO

Con un bebe de brazos, una mujer muy asustada llega al consultorio de su ginecólogo en un hospital de los mejores de Panamá y le dice: 
- Doctor: por favor ayúdeme, tengo un problema muy serio. Mi bebé aún no cumple un año y ya estoy de nuevo embarazada. Mi esposo es diputado como Ud. sabe, ahora que el cambio puede que gane las elecciones del 2,009 será nombrado embajador en los estados Unidos. No queremos tener hijos en tan poco tiempo, preferimos un espacio mayor entre uno y otro...
 
El médico le preguntó: Muy bien, ¿qué quiere que yo haga?
 
Ella respondió: Deseo interrumpir mi embarazo y quiero contar con su ayuda.
 
El médico se quedó pensando un poco y después de algún tiempo le dice: Creo que tengo un método mejor para solucionar el problema y es menos peligroso para usted.
 
La mujer sonrió, pensando que el médico aceptaría ayudarla.
 
Él siguió hablando: Vea señora, para no tener que estar con dos bebés a la vez en tan corto espacio de tiempo, vamos a matar a este niño que está en sus brazos. Así usted tendrá un periodo de descanso hasta que el otro niño nazca. Si vamos a matar, no hay diferencia entre uno y otro de los niños. Y hasta es más fácil sacrificar éste que usted tiene entre sus brazos puesto que usted no correrá ningún riesgo.
 
La mujer se asustó y dijo: ¡No, doctor! ¡Que horror! ¡Matar a un niño es un crimen!
 
También pienso lo mismo, señora, pero usted me pareció tan convencida de hacerlo, que por un momento pensé en ayudarla. El médico sonrió y después de algunas consideraciones, vio que su lección surtía efecto. Convenció a la madre que no hay la menor diferencia entre matar un niño que ya nació y matar a uno que está por nacer, y que está vivo en el seno materno.

sábado, 7 de noviembre de 2015

LA MAESTRA RIVEROS

Su nombre era Sra. Riveros mientras estuvo al frente de su clase de 5º grado, el primer día de clase lo iniciaba diciendo a los niños una mentira. Como la mayor parte de los profesores, ella miraba a sus alumnos les decía que a todos los quería por igual. Pero eso no era posible, porque ahí en la primera fila, desparramado sobre su asiento, estaba un niño llamado: Facundo Moreno.
La Sra. Riveros había observado a Facundo desde el año anterior y había notado que él no jugaba muy bien con otros niños, su ropa estaba muy descuidada y constantemente necesitaba darse un buen baño. Facundo comenzaba a ser un tanto desagradable. Llegó el momento en que la Sra. Riveros disfrutaba al marcar los trabajos de Facundo con una fibra roja haciendo una gran X y colocando un cero muy llamativo en la parte superior de sus tareas.
En la escuela donde la Sra. Riveros enseñaba, le era requerido revisar el historial de cada niño, ella dejó el expediente de Facundo para el final. Cuando ella revisó su expediente, se llevó una gran sorpresa.
La Maestra de primer grado escribió: “Facundo es un niño muy brillante con una sonrisa sin igual. Hace su trabajo de una manera limpia y tiene muy buenos modales... es un placer tenerlo cerca".
Su maestra de segundo grado escribió: “Facundo es un excelente estudiante, se lleva muy bien con sus compañeros, pero se nota preocupado porque su madre tiene una enfermedad incurable y el ambiente en su casa debe ser muy difícil".
La maestra de tercer grado escribió: "Su madre ha muerto, ha sido muy duro para él. El trata de hacer su mejor esfuerzo, pero su padre no muestra mucho interés y el ambiente en su casa le afectará pronto si no se toman ciertas medidas".
Su maestra de cuarto grado escribió: “Facundo se encuentra atrasado con respecto a sus compañeros y no muestra mucho interés en la escuela. No tiene muchos amigos y en ocasiones duerme en clase".
Ahora la Sra. Riveros se había dado cuenta del problema y estaba apenada con ella misma. Ella comenzó a sentirse peor cuando sus alumnos les llevaron sus regalos del dia del maestro, envueltos con preciosos moños y papel brillante, excepto Facundo. Su regalo estaba mal envuelto con un papel amarillento que él había tomado de una bolsa de papel. A la Sra. Riveros le dio pánico abrir ese regalo en medio de los otros presentes. Algunos niños comenzaron a reír cuando ella encontró un viejo brazalete y un frasco de perfume con solo un cuarto de su contenido. Ella detuvo las burlas de los niños al exclamar lo precioso que era el brazalete mientras se lo probaba y se colocaba un poco del perfume en su muñeca. Facundo Moreno se quedó ese día al final de la clase el tiempo suficiente para decir: “Sra. Riveros, el día de hoy usted huele como solía oler mi mamá". Después de que el niño se fue ella lloró por lo menos una hora.
Desde ese día, ella dejó de enseñarles a los niños aritmética, a leer y a escribir. En lugar de eso, comenzó a educar a los niños.
La Sra. Riveros puso atención especial en Facundo.
Conforme comenzó a trabajar con él, su cerebro comenzó a revivir. Mientras más lo apoyaba, él respondía más rápido.
Para el final del ciclo escolar, Facundo se había convertido en uno de los niños más aplicados de la clase y a pesar de su mentira de que quería a todos sus alumnos por igual, Facundo se convirtió en uno de los consentidos de la maestra.
Dos años después, ella encontró una nota debajo de su puerta, era de Facundo, diciéndole que ella había sido la mejor maestra que había tenido en toda su vida.
Cinco años después por las mismas fechas, recibió otra nota de Facundo, ahora escribía diciéndole que había terminado el secundario siendo el tercero de su clase y ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida.
Cinco años después, recibió otra carta que decía que a pesar de que en ocasiones las cosas fueron muy duras, se mantuvo en la escuela y pronto se graduaría con los más altos honores. Él le reiteró a la Sra. Riveros que seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida y su favorita.
Cuatro años después recibió otra carta. En esta ocasión le explicaba que después de que concluyó su carrera, decidió viajar un poco. La carta le explicaba que ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido y su favorita, pero ahora su nombre se había alargado un poco, la carta estaba firmada por Dr. Facundo Moreno
La historia no termina aquí, existe una carta más que leer, Facundo ahora decía que había conocido a una chica con la cual iba a casarse. Explicaba que su padre había muerto hacía un par de años y le preguntaba a la Sra. Riveros si le gustaría ocupar en su boda el lugar que usualmente es reservado para la madre del novio, por supuesto la vieja maestra aceptó y adivinen...
Ella llegó usando el viejo brazalete y se aseguró de usar el perfume que Facundo recordaba que usó su madre la última Navidad que pasaron juntos.
Se dieron un gran abrazo y el Dr. Moreno le susurró al oído, "Gracias Maestra, por creer en mí. Muchas gracias por hacerme sentir importante y mostrarme que yo puedo hacer la diferencia".
La Sra. Riveros con lágrimas en los ojos, tomó aire y dijo, “Facundo, te equivocas, tú fuiste el que me enseñó a mí que yo puedo hacer la diferencia.
"No sabía cómo educar hasta que te conocí".

jueves, 29 de octubre de 2015

CARTA DE UN HOMBRE A LAS MUJERES

Queridas amigas:
Nos importa un carajo cuanto pesan.
Es fascinante tocar, abrazar y acariciar el cuerpo de una mujer.
Pesarla, no nos proporciona ningún efecto!!

No tenemos la menor idea de lo que es un talle.
Nuestra evaluación es visual. Es decir, si tiene forma de guitarra, está buena.
No nos importa cuánto mide en centímetros.
Es una cuestión de proporción, no de medida.

Las proporciones ideales del cuerpo de una mujer son: Curvilíneas, pulposas, femeninas…
Esa clase de cuerpo que de un solo golpe de vista uno identifica sin duda alguna y en una fracción de segundo.

Las flaquitas que desfilan en las pasarelas, siguen la tendencia diseñada. 
No lo niego, algunas pueden ser muy lindas... pero cuidado!! Sus modas son, lisa y llanamente, agresiones al cuerpo que odian porque no pueden tener.

No hay belleza más irresistible en la mujer que la feminidad y la dulzura. La elegancia y el buen trato, son equivalentes a mil Viagras.
El maquillaje se inventó para que las mujeres lo usen. Úsenlo. Para andar a cara lavada, estamos nosotros.
Las faldas se inventaron para que luzcan sus magníficas piernas. ¿Para qué carajo se las tapan con pantalones anchos? ¿Para que las confundan con nosotros?
Una ola es una ola, las caderas son caderas y punto.
Si la naturaleza les dio ese aspecto curvilíneo, es por algo y reitero: A NOSOTROS NOS GUSTAN ASÍ!!
Ocultar esas curvas, es equivalente a tener tu mejor sillón embalado en el sótano.
Entendámoslo de una vez, traten de gustarnos a nosotros, no a ustedes, porque nunca van a tener una referencia objetiva de cuán lindas son de mujer a mujer. Ninguna mujer va a reconocer jamás delante de un tipo que otra mujer está linda.
Otra cosa para que tengan en cuenta...
Las jovencitas son lindas…
Pero las de 40 para arriba... también son irresistibles!!

El cuerpo cambia. Crece.
"Una mujer de 40 o de 50 años, a la que le entra la ropa de cuando tenía 20 o 25 años, o tiene problemas de desarrollo, o se está autodestruyendo".

Nos gustan las mujeres que saben manejar su vida con equilibrio y saben manejar su natural tendencia a la culpa.
Es decir:
- La que cuando hay que comer, come con ganas (la dieta vendrá en setiembre, no antes).
- La que cuando hay que hacer dieta, hace dieta con ganas (no se sabotea ni sufre).
- La que cuando hay que tener intimidad de pareja, la tiene con ganas; cuando hay que comprar algo que le gusta, lo compra; cuando hay que ahorrar, ahorra.

Algunas líneas en la cara, algunos puntos de sutura en el vientre, algunas marcas de estrías, no les quitan su belleza. Son heridas de guerra, testimonio de que han hecho algo con sus vidas, no han estado años en formol ni en un spa. ¡Han vivido!
RECUERDEN BIEN LO SIGUIENTE....
"El cuerpo de la mujer es la prueba de que Dios existe. Es el sagrado recinto donde nos gestaron a todos, donde nos alimentaron, nos acunaron, que nosotros sin querer las llenamos de estrías, y demás cosas que tuvieron que ocurrir para que estemos vivos".

Cuídenlo!! Cuídense!! Quiéranse!!
"La belleza es todo eso, Todo junto".

Firma: Un verdadero HOMBRE.---

SEXO SIN... VERGUENZAS


Sexo. Una verdad de vida que se manifiesta en la creación absoluta. En la reproducción de la vida en este plano existencial. No hay otra mejor respuesta que responder en la perfección de la naturaleza que va desde los más profundos fondos. La naturaleza de la sexualidad es total, coherente, biológica, energética, mental, espiritual, reconectiva con la naturaleza de lo que somos.
Hoy el hombre, nuestra especie, vive lejos de su comportamiento natural desconociéndose a sí mismo en el cautiverio de su mente y así ha bloqueado su sexualidad natural, sanadora, que le da vida. Por ello la sexualidad quita la depresión, pero no el sexo neurótico que busca el placer inmédiato y desesperado, sino la conexión con el amor que sentimos. Por ello se dice que el sexo va con amor, pero principalmente con nosotros mismos y por ende con sentimientos interiores que van conectados a la naturaleza de la otra persona con la que interactuamos, porque actuar desde la conciencia nos hace ser plenamente conscientes de que nada es casualidad, y todo lo que sucede en neustra vida es porque así debe ser, pero lo que muchas veces justificamos con este tipo de argumentos cuando no lo interiorizamos más allá de las formas, es que actuamos insconsciente y disparatadamente en las relaciones sexuales y de pareja, y eso nos lleva a desequilibros. Porque sí bien la sexualidad es una forma de sanación física y espiritual, también puede ser lo contrario. Lo importante es siempre enfocarlo a la vida y sanar nuestras emociones, para que estas no afecten el conexto de la sexualidad. Sexualidad que es todo, desde respirar, comer, simplemente vivir. La vida es una creación orgásmica de energía sexual.
Valorarnos, amarnos y reconocer que madura y responsablemente podemos ejercer el amor en pleno con otra persona, hará cambiar a la humanidad, porque de ese sagrado acto vienen las generaciones que nacerán. La responsabilidad está en ti, en lo que tú mismo te responsabilices a vivir y lo hagas con todo el amor y toda la fuerza que está en ti para hacer que la vida de nuestra especie regrese a su naturaleza pura de Vida.

SI NO DESPIERTO MAÑANA...

En un post anterior mencionaba esa equivocada y extraña tendencia humana a creernos inmortales, tendencia que, por cierto, hemos recibido de casi todas las confesiones religiosas.
Vemos la muerte como algo lejano, ajeno a la experiencia humana y, por tanto, nuestra actitud frente a ella es de permanente temor.
Pero, esta madrugada, luego de ver esta imagen, me quedé pensando, ¿qué sucedería si mañana no despertase?, ¿están mis asuntos realmente al día?, ¿no moriré asfixiado con un "te amo" atorado en la garganta?, ¿no habrá un "perdón" no pedido (o no entregado) qué estorbe mi ataúd?.
Bueno pues, si esta fuese mi última noche en esta vida, quiero darte las gracias a ti, si, a ti que me brindaste tu tiempo y atención para leer las ideas que volaron de mi complicada cabeza a tu muro; a ti que me diste un consejo cuando las dudas me asaltaban, a ti que me criticaste dura y ácidamente y me enseñaste que nadie tiene siempre la razón, a ti también, que me hiciste una broma o me hiciste sonreir cuando la tristeza y la melancolía parecían invadirme.
No, no me olvido de ti, a ti te debo un enorme "perdón", por las veces que te juzgué sin saber tus sentimientos, por las veces que mi inseguridad me hizo dudar de ti y no comprenderte, por mi ironía y mis burlas que sólo me servían para sentirme falsamente superior... ¡Ah!, y perdóname por no pedirte perdón antes.
Si esta es mi última noche en esta vida, quiero que mis últimas palabras sean para ti, si, tú sabes quién eres, mujer que llegaste a mi vida para hacerme comprender que estabas escondida en todas las mujeres que amé, en todos los rostros que admiré y todos los labios que besé. A ti, que sin importar la edad, la raza, el color, la religión, ni nada, tuviste la paciencia y la madurez para soportar mis malos ratos (y peores humores), que me hiciste despertar cada día con una sonrisa y dormir tarareando una canción, que me enseñaste que se puede querer o desear un millón de veces, pero que sólo se ama una vez... A ti, déjame decirte simplemente "TE AMO".
Carlos Alberto Campos


MI PAREJA TIENE "MAMITIS"


Aunque se suele acusar a los hombres de ser quienes padecen de "mamitis" (dependencia excesiva de la madre), la verdad es que también hay un número importante de mujeres que la padecen.
Más allá de quién lo viva, lo real es que esta situación termina afectando a las parejas y siendo un factor determinante para la ruptura y separación de las mismas. 
Formar una pareja estable es una responsabilidad que sólo corresponde a las dos personas que la integran y que requiere brindarse el tiempo para conocer las interioridades de ambos.
Si bien, escuchar los consejos de nuestros padres es positivo y recomendable, tenemos que asumir que los únicos que podemos tomar la mejor decisión para nuestras vidas somos nosotros mismos y, como tal, debemos aceptar el mérito o la culpa que traigan esas decisiones.
Tener una pareja exitosa no sólo es un acto de amor, también se requiere valor, perseverancia, independencia, madurez, riesgo y, por qué no, un poquitín de rebeldía.
Salvo mejor opinión.

A UNA MUJER...


Se necesita mucho valor para amar a las mujeres marcadas por el pasado.
Aquellas de carácter fuerte pero de corazón bueno.
Aquellas que se han levantado más fuertes después de una aparente irreversible caída... o varias.
Aquellas que a través del sufrimiento, saben el verdadero valor de la vida y están dispuestas a dar la suya por una buena causa.
Se necesita mucho amor para curar las heridas, las desilusiones, las equivocaciones, pero sobre todo, se necesita ser inteligente. Muy inteligente.
Porque ellas son tan maduras, tan experimentadas, tan honestas, tan claras que ya no creen en lo que sienten sino... En lo que estés dispuesto a hacer tú por ellas.

¡NO TE ENAMORES DE ELLA!


No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe...
No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma.
No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música.
No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y vertigue un inmenso horror por las injusticias. Una a la que no le guste para nada ver televisión.
Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo. No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente.
No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa"
Martha Rivera Garrido